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Cambios en los límites de distribución de especies arbóreas en respuesta al calentamiento global

09/01/2018

Los cambios que se han registrado en el clima a escala planetaria durante las últimas décadas están alterando las condiciones ecológicas de muchas especies. Las consecuencias de estas alteraciones son normalmente mucho más evidentes en los límites de la distribución geográfica de las especies, ya que las condiciones allí suelen estar próximas a los límites de tolerancia. En estas localidades, una alteración de las condiciones existentes que sea capaz de alterar la dinámica poblacional puede implicar una expansión o una contracción del rango de distribución de la especie.

Investigadores del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (IRNAS) y de las Universidades Pablo de Olavide y Stirling (Reino Unido) han colaborado en un estudio donde se explora la respuesta a las variaciones climáticas de distintas poblaciones de pino silvestre (Pinus sylvestris) a lo largo de su distribución latitudinal (desde el Ártico al Mediterráneo) y a lo largo de un gradiente en altitud situado en el límite sur de la especie.

Mediante el análisis de los anillos de crecimiento de la madera, los autores de este estudio determinaron las relaciones entre clima y crecimiento radial para las distintas localidades de estudio y desarrollaron un modelo matemático capaz de predecir el crecimiento hasta el final del presente siglo bajo distintos escenarios de cambio global.

Los resultados de este estudio  demostraron que la temperatura es principal factor implicado en la regulación del crecimiento, pero la sensibilidad a las variaciones climáticas varía a lo largo de la distribución de la especie. Las previsiones del modelo esperan un aumento del crecimiento generalizado en las zonas más elevadas a lo largo de todo el gradiente latitudinal hasta 2100.

Sin embargo, se espera también una disminución drástica del crecimiento en las zonas más bajas del extremo sur de la distribución a partir de la década de 2040, lo que sugiere un desplazamiento en altitud durante las próximas décadas. Conocer con anterioridad las respuestas esperadas de las especies forestales ante cambios en el clima es de especial relevancia a la hora de planificar medidas de gestión proactivas capaces de mitigar los efectos negativos del cambio climático y preservar nuestros recursos forestales.